Narcotráfico:  Pretexto para intervención militar de EE.UU. en Colombia

Por : Pedro Nolasco Presiga



ANTECEDENTES HISTORICOS

La existencia en Colombia de grandes cultivos de coca, el procesamiento de ésta en cocaína, así como su comercialización tiene una historia muy antigua. Aunque en épocas pasadas la hoja de coca estaba asociada con prácticas culturales de los indígenas o con usos exclusivamente medicinales, desde comienzos de siglo los gobiernos instauraron una serie de normas que poco a poco fueron prohibiendo su utilización hasta convertirla en un delito. 

PRIMERAS LEYES

En 1920, siendo presidente Marco Fidel Suarez, a través de una ley se decidió que solamente los médicos estaban autorizados y amparados legalmente para formular el uso de la cocaína en casos especiales. Dieciséis (16) años mas tarde fueron tipificados los llamados delito contra la salud pública y se tomó la determinación de que aquellas personas que fueran descubiertas traficando con narcóticos o estupefacientes tendrían penas de seis meses hasta cinco años de cárcel, dependiendo la cantidad comerciada. Pero fue en 1947, bajo el gobierno de Mariano Ospina Perez, que se prohibió por completo el uso de drogas alucinógeno, a través del decreto 896, en que se ordenaba destruir cultivos ilicitos, dando origen a las primeras marchas cocaleras de los cultivadores del departamento del Cauca que se veían afectadas por la norma. 

En los años sesenta y setenta, decretos como el 0014 agudizaron las determinaciones anteriores y se estableció que los consumidores de cocaína y marihuana serían recluidos en colonias carcelarias con condenas entre dos y siete años, porque sus conductas atentaban contra el orden social. Pero es solo hasta 1986 cuando se elabora la ley 30 o Estatuto Nacional de estupefacientes, que rige el consumo y trafico de drogas en el país. En dicha legislación se establece que las personas que « introduzcan, almacenen , vendan o adquieran cualquier tipo de droga, incurrirán en prisión de cuatro a doce años » Así mismo, la ley 30 permite que aquellos bienes y propiedades utilizados para el negocio del narcotrafico puedan ser objeto de decomiso. 

Pero aunque la legislación colombiana también prohibe el cultivo de productos ilicitos, son muchas las regiones (en particular las del sur del país) que ven en ellos su única fuente de subsistencia. Por eso es cínico, el argumento del gobierno norteamericano y de importantes autoridades del gobierno colombiano, de responsabilizar a las FARC de la existencia de grandes cultivos de coca y de vincularlas con los grandes carteles de la cocaína, pero es mucho más grave aún vincular la suerte de las conversaciones de paz, las negociaciones y la solución política del conflicto social armado a la erradicación de los cultivos de coca y al fin del narcotrafico en Colombia. Igualmente es estúpido el argumento de que las FARC imponen su propia ley en la zona de despeje (como pretexto para sabotear las negociaciones y para justificar una intervención militar), de hecho, sin necesidad de zonas de despeje, las FARC, hace muchos años viene controlando extensos territorios de la geografía colombiana donde la presencia de el estado hace mucho tiempo dejo de existir. Por éste camino marchamos hacia el fracaso de las conversaciones de paz y hacia una guerra civil generalizada de impredecibles consecuencias. En Colombia, los cultivos de la hoja de coca aparecieron muchos años antes que apareciera la guerrilla, y en el caso particular de los departamentos del sur, donde se concentran las mayores extensiones de cultivos - , éstos se desarrollaron antes de surgir allí el movimiento guerrillero. El cultivo de la coca, el procesamiento de la cocaína y la comercialización de la misma, es un proceso que se dio independientemente de la existencia y la acción del movimiento guerrillero. « Este es un fenómeno inherente al sistema capitalista en Colombia, como su consumo es inherente al sistema capitalista mundial ». 

CAUSA Y ORIGEN DE LOS CULTIVOS DE COCA

En Colombia es resultado de profundas desigualdades económicas, sociales y políticas, pero fundamentalmente de la inequitativa tenencia de la tierra y su escandalosa concentración en un reducido grupo de grandes terratenientes y latifundistas que históricamente se han válido de la violencia para mantener sus grandes privilegios feudales, este hecho ha obligado a miles de campesinos a una constante emigración huyendo de la violencia gubernamental y terrateniente que los ha sacado de sus regiones natales despojándolos de las mejores tierras ubicadas en los valles, costas y sabanas, y los ha empujado a laderas, cerros y cordilleras o a regiones totalmente alejadas, en las selvas inhóspitas de colonización , sin ninguna infraestructura básica, y donde no llega la acción del estado. 

LOS DEPARTAMENTOS DEL SUR TOTALMENTE OLVIDADOS POR EL ESTADO

Sin embargo muchos estudiosos del fenómeno de los cultivos de coca en Colombia ocultan de manera consciente y premeditada el hecho de que hace 25-30 años los campesinos que entraron a estas regiones se dedicaron a la producción de agricultura tradicional ;plátano, yuca, maíz, arroz etc, pero ante el abandono estatal y ante la imposibilidad de encontrar comercialización y precios justos para su producción, no les quedó otra elección que dedicarsen al cultivo de hoja de coca, como único medio posible de sobrevivir con sus familias. 

LA GUERRILLA ORIENTA LA PRODUCCION

Luego vendría una etapa en la que los campesinos se dedican única y exclusivamente al monocultivo de la hoja de coca que los coloca en una total dependencia de los mercados centrales para su abastecimiento de alimentos lo que genera una crisis de producción en estas regiones y una especulación en los precios de los productos de la canasta familiar sin precedentes. Es precisamente la guerrilla quien al entrar a estas regiones consientiza a los campesinos para que no se dediquen solamente al cultivo de la hoja de coca y los convence para que siembren y produzcan racionalmente los productos de autoconsumo familiar y de abastecimiento regional. 

SON LOS PEQUEÑOS CULTIVADORES DE COCA DESTRUCTORES DEL ENTORNO ECOLOGICO ?

Y es también la guerrilla, ante la imposibilidad de prohibir el cultivo de la hoja de coca, puesto que no son familias aisladas, sino miles de familias que la cultivan, ya que es el principal producto del sector rural, y el principal renglón de la economía de todos estos departamentos la que le exigió a los campesinos a talar solamente el terreno necesario para el cultivo de la hoja, que en general son pequeñas parcelas de 3 a 5 hectáreas. Este hecho contradice totalmente el argumento de quienes sostienen que son estos pequeños cultivadores de hoja de coca los mayores destructores de la selva, la flora y la fauna. Por el contrario lo que ha impedido que el deterioro del entorno y del medio ambiente sea mayor es precisamente la existencia de ésta mercancía, que aunque significa el 85% y en algunos casos el 90% de las economías de estos departamentos, el gobierno colombiano y las autoridades norteamericanas la siguen llamando « cultivos ilicitos ». Es innegable que la producción de agricultura tradicional y ganadería extensiva, que exige talar grandes cantidades de hectáreas hubiera provocado en estos departamentos una mayor destrucción de la flora y la fauna y un mayor daño ecologico. 

CULTIVA LA GUERRILLA COCA ? LA TRAFICA ? LA COMERCIA ? LA PROCESA ? CUIDA LABORATORIOS? COBRA IMPUESTO ? 

La relación económica que la guerrilla tiene con la población rural en general, y en particular con los propietarios rurales en estos departamentos es la misma que existe en el resto del país, donde la producción es ganadera, de agro-industria, o minera, la diferencia es que en éstos departamentos de cultivo de coca el impuesto lo cobra la guerrilla sobre este producto. Es natural, también, que se produzcan enfrentamientos entre la guerrilla y el ejército o la policía antinarcóticos en operaciones antidroga, pues sería ilógico exigirle a la guerrilla que ante el encuentro casual o programado con las fuerzas de seguridad del estado por tierra, agua o aire permanezca con los brazos cruzados cuando precisamente todas las fuerzas de seguridad del estado son su objetivo militar. Pero la tesis, largamente acuñada, de que la guerrilla cultiva, procesa, trafica y cuida laboratorios de coca no es más que una invención del estado colombiano y del departamento de estado norteamericano para justificar con la cuña de narco-guerrilla una intervención militar de los Estados Unidos en Colombia. Pues según ésta peligrosa tesis , para acabar con el cultivo de la hoja de coca y con el flagelo de la droga hay que acabar primero con la guerrilla. 

LA REFORMA AGRARIA INTEGRAL UNICA ALTERNATIVA A LOS CULTIVOS DE COCA.

La violencia política histórica en el país, la gran concentración sobre la tierra, la falta de una profunda reforma agraria con créditos, semillas, vías de penetración y de mercadeo para sus productos fue terreno abonado para el surgimiento y desarrollo de los grandes cultivos de la hoja de coca.
Desgraciadamente la extensión de los cultivos de hoja de coca y el rompimiento de la frontera agrícola ha unido a dos sectores en ésta cadena, sin que ello signifique que tengan una relación directa ;los pequeños cultivadores de hoja de coca y los grandes narcotraficantes, pues mientras los primeros son empujados a la zona de colonización, selva adentro, los últimos han venido impulsando una profunda contra -reforma agraria mediante la violencia y la guerra sucia, ésta « contra-reforma » agraria les ha permitido una mayor concentración de la tierra, en la que además, han lavado miles y miles de millones de dólares producto del narcotrafico. 
Esta contra-reforma agraria se ha desarrollado de forma paralela y enfrentada a la que por mas de 40 años viene desarrollando el gobierno y que lejos de democratizar la tierra ha aumentado su concentración, mientras crece también el número de familias sin tierra que hoy llega a 1.500.000.
Lo que se puede ver es que hay una relación directa entre el avance de la concentración de la tierra en manos de los grandes terratenientes y la extensión de los cultivos ilicitos en manos de pequeños y medianos propietarios del campo. 

Según estudios del investigador Alejandro Reyez, para 1995 los narcotraficantes habían comprado fincas en 409 municipios del país, que representan el 42% de los municipios colombianos. Para 1997, la concentración de la tierra en manos de los narcotraficantes, ascendía a 4 millones de hectáreas, algo así como el 10% del área mas productiva del territorio nacional.
A su vez, los índices de pobreza rural crecieron desde 65% en 1991 al 72% 1995, así como el aumento de la brecha entre ingresos rurales y urbanos creció en 36 puntos, en el periodo de 1990 a 1993.
Esta última etapa de la concentración de la tierra esta íntimamente ligada a la acción de narcotraficantes y paramilitares y puede decirse que gran parte de la tierra que han adquirido ni si quiera ha sido comprada. Ha sido mediante las mas horrendas masacres, desapariciones y desplazamiento de regiones enteras como han desalojado al campesino y robado sus tierras, está comprobado que los grupos paramilitares son, a la vez grandes narcotraficantes. 

En este mismo periodo los cultivos ilicitos aumentaron en un 222% en los últimos 4 años. El área cultivada se ha incrementado en forma sostenida hasta superar las 100.000 hectáreas en 1998, aunque el programa PLANTE (programa gubernamental de erradicación de los cultivos de hoja de coca) sólo reconoce la existencia de 65.000 hectáreas dedicadas al cultivo, a la que estarían vinculadas directamente 30.000 familias he indirectamente 270.000 familias. 

Ciertamente, tanto los datos oficiales del gobierno Colombiano, como los del gobierno Norteamericano son insuficientes he inexactos para medir la dimensión del fenómeno de la droga en Colombia. Son 17 los departamentos (de los 32 que tiene el país) que tienen cultivos de hoja de coca , con una superficie de 808.622 Kilómetros cuadrados, de los 1.140.000 kilómetros cuadrados que tiene el país, y la población aproximada de estos departamentos es de 7.552.604 habitantes. (Colombia tiene 40 millones de habitantes.) 

GOBIERNO CONOCIA LOS CULTIVOS DE COCA

El gobierno colombiano tuvo conocimiento del nacimiento y desarrollo de los grandes cultivos de la hoja de coca, pero guardó silencio cómplice, ante el hecho cierto de que durante muchos años el estado se vio libre de las presiones de ésta numerosa población de campesinos en sus movilizaciones, protestas y reclamos ante el total abandono de los departamentos del sur. Es el único producto que le compran en su parcela con un buen precio de sustentación (si se le compara con los productos de la agricultura tradicional), y para el cual no necesita depender del estado en créditos, vías de penetración y comercialización. Pero, además, los presupuestos y las economías, así como la solución de las necesidades más urgentes de educación, salud, pago de nómina de funcionarios y toda la vida económica de varios de estos departamentos dependía (y depende ahora) del cultivo de la hoja de coca. 

El problema sale a flote fundamentalmente con el comienzo de las fumigaciones y la política de erradicación orientada y presionada por el gobierno norteamericano. Entonces los campesinos son acusados de narcotraficantes, aunque nunca hayan conocido a los grandes capos de los carteles, ya que el campesino se limita al cultivo en pequeña escala y vende la hoja a un intermediario, a un precio irrisorio, (aunque mucho mayor que cualquier producto de la agricultura tradicional) si se le compara con las enormes ganancias de los grandes narcotraficantes, cuyos carteles reciben anualmente 6 billones de dólares producto del lavado de sus activos. 

A los campesinos se les tildó, además de auxiliadores de la guerrilla y de delincuentes dándole al problema un tratamiento militar.
Pero los grandes narcotraficantes estaban en los partidos tradicionales, como en el caso del extinto jefe del cartel de Medellin Pablo Escobar Gaviria quien llegó a ser representante a la cámara por el partido liberal, Ebaristo Porras Ardila quien fuera jefe liberal en la ciudad de Leticia, capital del departamento del Amazonas, zona fronteriza con el Perú y con Brasil, el grueso numero de excongreistas que se encuentra condenado por la fiscalía general de la nación por su estrecha relación y colaboración con los grandes carteles de la droga, dentro del llamado proceso 8.000, pero el caso más escandaloso es, sin duda, el de el expresidente liberal Ernesto Samper Pizano, quien segun la fiscalía general de la nación, financió su campaña electoral con dineros del cartel de la droga de Cali, (capital del departamento del Valle) , por esta razón varios de sus más estrechos colaboradores, entre ellos, el tesorero nacional de su campaña Santiago Medina y su ministro estrella, de defensa, Fernando Botero Zea fueron condenados a varios años de cárcel.
En las fuerzas militares, en cuyos aviones de la Fuerza Aérea Colombiana se ha transportado la cocaína, como es el caso del avión hércules 1005, de la  FAC, en cuyos compartimientos interiores fueron hallados 415 kilos de cocaína y 6 kilos de heroína , expediente por el cual fueron detenidos el 29 de Noviembre de 1998 los oficiales de la fuerza aérea, mayor Gonzalo Alberto Noguera, capitan Juan Ricardo Ruiz Ramirez y los suboficiales Hector Julio Bernal, Libardo Bernal Duarte he Ismael Pulido.. 

UN ACERCAMIENTO A LA SOLUCION DEL PROBLEMA DE LA DROGA

Un acercamiento a la solución del problema de la droga tiene que ser un esfuerzo serio y mancomunado de los países productores y consumidores, que busque dar una solución social y económica al flagelo, atacando el origen y las causas que lo generaron, más que sus efectos, este debe ser un proceso largo y persistente desechando, a la vez , la vía represiva y militar.
Esa solución implica en los países productores, y en Colombia en particular, profundas reformas agrarias de tipo integral, acompaña das de grandes inversiones económicas que saquen a estos departamentos del atraso en general y del subdesarrollo y abandono en que tradicionalmente se les ha mantenido con relación al resto del país por parte del estado. 

Igualmente se hace necesario un ambicioso plan de sustitución de cultivos, que primero que todo , debe tener garantizado su financiamiento y la participación consciente y decidida de las comunidades rurales hoy inmensas en el cultivo de la hoja de coca, y de la totalidad de los habitantes de estos departamentos. Esto implica, igualmente, un plan global de desarrollo alternativo en estas regiones, donde la erradicación (que es totalmente opuesta a la sustitución ), la represión y la fumigación no pueden hacer parte del plan. Los paises consumidores tendrían que decretar emergencias de salud para los enfermos adictos, pero además, tendrían que desarrollar medidas para tratamientos de reinserción social y económica de muchos narcodependientes, acompañadas de profundas reformas en la política educativa y de formación de los jóvenes. Igualmente una seria política de control en la venta de materias primas necesarias para el procesamiento de cocaína, así como serios controles en el sistema financiero, bancario y de lavado de activos. Igualmente estos países deben comprometerse decididamente con las grandes inversiones financieras necesarias para los planes de sustitución en los países productores. 

LA DOBLE MORAL DE EE.UU. SOBRE EL NARCOTRAFICO

La doble moral de Estados Unidos salta a la vista.
Cuando el problema de la droga le ha preocupado al gobierno norteamericano ?

Acaso no fueron los gobiernos de Estados Unidos quienes comenzaron a estimular el consumo de las drogas en sus soldados distribuidos en invasiones en todo el mundo?, pero principalmente en el Vietnam, con el fin de que pudieran soportar allí el infierno en el que se les convirtió esa guerra, pero a la vez, para que drogados cometieran los crímenes mas atroces, en nombre de la libertad, de la democracia, y de lo que el gobierno de los estados unidos llama «nuestra seguridad nacional». Que no es otra cosa que el sometimiento, el saqueo y la esclavitud de los pueblos del mundo. 

Con que autoridad moral y política se erige Estados Unidos en el guardián mundial de la lucha contra las drogas cuando estadística recientes de consumo en los jóvenes adolescentes de ese país muestran un incremento en el consumo del orden del 52% entre l992 y 1995.
Estados Unidos se ha convertido en el mayor consumidor de droga a nivel mundial, ello explica porque el 80% de la droga que produce Colombia entra al país del norte.
El consumo de droga en Estados Unidos se ha convertido en una enfermedad de adicción y por lo tanto en un problema de salud.
Pero le importa esto realmente al gobierno norteamericano que ataca y combate la producción y la oferta, pero no hace nada para combatir y atacar la demanda y el consumo ?
Por supuesto que no. Esto tampoco le importa a los bancos norteamericanos , quienes gracias al consumo masivo de la sociedad norteamericana se quedan con el 95% de las ganancias de las drogas, que por ser ilegales son fabulosas.
Habría que averiguar cuanto mas le corresponde a los Estados Unidos en el negocio de la coca que a nivel mundial alcanza los 500.000.millones de dólares. 

MULTINACIONALES EN EL NEGOCIO DEL NARCOTRAFICO.

Es indudable el desinterés de las autoridades norteamericanas por investigar las ganancias anuales de las multinacionales (la mayoría de ellas norteamericanas) de fertilizantes, insecticidas, herbicidas, acido sulfúrico, bicarbonato de sodio, thiner, acetona, gasolina, a.c.p.m. petróleo, kerosene, cemento. Productos todos ellos materias primas para el procesamiento de cocaína. Tampoco se ha investigado las ganancias multimillonarias de la industria armamentista norteamericana que recibe anualmente miles de millones de dólares producto de la venta de armas a grupos para-militares y narcotraficantes colombianos. 

LO QUE REALMENTE LE PREOCUPA A LOS EE.UU..

No es el problema del narcotrafico lo que le preocupa a Estados Unidos sobre Colombia, ni lo que se ha convertido en un problema de « seguridad nacional » para el estado norteamericano, de hecho nunca lo ha sido, la droga es solo un pretexto, el mas oportuno para la intervención militar en Colombia. Son otros hechos a nivel internacional y nacional los que han llevado al departamento de estado a adoptar esta actitud de amo del gran garrote ; uno es el hecho de tener que entregar el canal de Panamá a finales de este año, lugar desde el cual sus tropas militares ocupaban países en cuestión de minutos por su proximidad al área , derrocaban gobiernos que no les eran afectos y que por tal razón se convertían para ellos en un problema de « seguridad nacional » 

En el caso colombiano, es el avance del movimiento popular, es el avance del movimiento revolucionario con su vocación de toma de poder, en el cual las FARC-EP se destaca como importante fuerza protagonica con sus últimas ofensivas militares de carácter claramente estratégico, éste proceso, como es obvio, se opone a todo lo que ha sido la dependencia total de Colombia en el terreno militar, político, económico y tecnológico de la potencia del norte.
Y, a nivel externo, son los planes geo-estrategicos, de dominio político, económico y militar que estados unidos tienen para toda la región de América latina y el caribe y en la cual le tienen un papel protagonico y principal a Colombia (por ser el único país en el área con entrada y salida por los dos océanos, el atlántico y el pacifico), como base de operaciones terrestres, marítima y aéreas en su empeño de seguir dictando el destino y la suerte para toda la región. 

FUENTES CONSULTADAS : Guaviare Puente a la Amazonia. Luis Eduardo Acosta. El Tiempo 990208 . R.C.N. 990530. R.C.N. 990511. El Espectador Octubre 7 de 1999. Revista Semana Ed. 888 Mayo 10 de 1999.