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ANTECEDENTES HISTORICOS. La existencia en Colombia de grandes cultivos de coca, el procesamiento de ésta en cocaína, así como su comercialización tiene una historia muy antigua. Aunque en épocas pasadas la hoja de coca estaba asociada con prácticas culturales de los indígenas o con usos exclusivamente medicinales, desde comienzos de siglo los gobiernos instauraron una serie de normas que poco a poco fueron prohibiendo su utilización hasta convertirla en un delito. PRIMERAS LEYES En 1920, siendo presidente Marco Fidel Suarez, a través de una ley se decidió que solamente los médicos estaban autorizados y amparados legalmente para formular el uso de la cocaína en casos especiales. Dieciséis (16) años mas tarde fueron tipificados los llamados delito contra la salud pública y se tomó la determinación de que aquellas personas que fueran descubiertas traficando con narcóticos o estupefacientes tendrían penas de seis meses hasta cinco años de cárcel, dependiendo la cantidad comerciada. Pero fue en 1947, bajo el gobierno de Mariano Ospina Perez, que se prohibió por completo el uso de drogas alucinógeno, a través del decreto 896, en que se ordenaba destruir cultivos ilicitos, dando origen a las primeras marchas cocaleras de los cultivadores del departamento del Cauca que se veían afectadas por la norma. En los años sesenta y setenta, decretos como el 0014 agudizaron las determinaciones anteriores y se estableció que los consumidores de cocaína y marihuana serían recluidos en colonias carcelarias con condenas entre dos y siete años, porque sus conductas atentaban contra el orden social. Pero es solo hasta 1986 cuando se elabora la ley 30 o Estatuto Nacional de estupefacientes, que rige el consumo y trafico de drogas en el país. En dicha legislación se establece que las personas que « introduzcan, almacenen , vendan o adquieran cualquier tipo de droga, incurrirán en prisión de cuatro a doce años » Así mismo, la ley 30 permite que aquellos bienes y propiedades utilizados para el negocio del narcotrafico puedan ser objeto de decomiso. Pero aunque la legislación colombiana también prohibe el cultivo de productos ilicitos, son muchas las regiones (en particular las del sur del país) que ven en ellos su única fuente de subsistencia. Por eso es cínico, el argumento del gobierno norteamericano y de importantes autoridades del gobierno colombiano, de responsabilizar a las FARC de la existencia de grandes cultivos de coca y de vincularlas con los grandes carteles de la cocaína, pero es mucho más grave aún vincular la suerte de las conversaciones de paz, las negociaciones y la solución política del conflicto social armado a la erradicación de los cultivos de coca y al fin del narcotrafico en Colombia. Igualmente es estúpido el argumento de que las FARC imponen su propia ley en la zona de despeje (como pretexto para sabotear las negociaciones y para justificar una intervención militar), de hecho, sin necesidad de zonas de despeje, las FARC, hace muchos años viene controlando extensos territorios de la geografía colombiana donde la presencia de el estado hace mucho tiempo dejo de existir. Por éste camino marchamos hacia el fracaso de las conversaciones de paz y hacia una guerra civil generalizada de impredecibles consecuencias. En Colombia, los cultivos de la hoja de coca aparecieron muchos años antes que apareciera la guerrilla, y en el caso particular de los departamentos del sur, donde se concentran las mayores extensiones de cultivos - , éstos se desarrollaron antes de surgir allí el movimiento guerrillero. El cultivo de la coca, el procesamiento de la cocaína y la comercialización de la misma, es un proceso que se dio independientemente de la existencia y la acción del movimiento guerrillero. « Este es un fenómeno inherente al sistema capitalista en Colombia, como su consumo es inherente al sistema capitalista mundial ». CAUSA Y ORIGEN DE LOS CULTIVOS DE COCA En Colombia es resultado de profundas desigualdades económicas, sociales y políticas, pero fundamentalmente de la inequitativa tenencia de la tierra y su escandalosa concentración en un reducido grupo de grandes terratenientes y latifundistas que históricamente se han válido de la violencia para mantener sus grandes privilegios feudales, este hecho ha obligado a miles de campesinos a una constante emigración huyendo de la violencia gubernamental y terrateniente que los ha sacado de sus regiones natales despojándolos de las mejores tierras ubicadas en los valles, costas y sabanas, y los ha empujado a laderas, cerros y cordilleras o a regiones totalmente alejadas, en las selvas inhóspitas de colonización , sin ninguna infraestructura básica, y donde no llega la acción del estado. LOS DEPARTAMENTOS DEL SUR TOTALMENTE OLVIDADOS POR EL ESTADO. Sin embargo muchos estudiosos del fenómeno de los cultivos de coca en Colombia ocultan de manera consciente y premeditada el hecho de que hace 25-30 años los campesinos que entraron a estas regiones se dedicaron a la producción de agricultura tradicional ;plátano, yuca, maíz, arroz etc, pero ante el abandono estatal y ante la imposibilidad de encontrar comercialización y precios justos para su producción, no les quedó otra elección que dedicarsen al cultivo de hoja de coca, como único medio posible de sobrevivir con sus familias. LA GUERRILLA ORIENTA LA PRODUCCION Luego vendría una etapa en la que los campesinos se dedican única y exclusivamente al monocultivo de la hoja de coca que los coloca en una total dependencia de los mercados centrales para su abastecimiento de alimentos lo que genera una crisis de producción en estas regiones y una especulación en los precios de los productos de la canasta familiar sin precedentes. Es precisamente la guerrilla quien al entrar a estas regiones consientiza a los campesinos para que no se dediquen solamente al cultivo de la hoja de coca y los convence para que siembren y produzcan racionalmente los productos de autoconsumo familiar y de abastecimiento regional. SON LOS PEQUEÑOS CULTIVADORES DE COCA DESTRUCTORES DEL ENTORNO ECOLOGICO ? Y es también la guerrilla, ante la imposibilidad de prohibir el cultivo de la hoja de coca, puesto que no son familias aisladas, sino miles de familias que la cultivan, ya que es el principal producto del sector rural, y el principal renglón de la economía de todos estos departamentos la que le exigió a los campesinos a talar solamente el terreno necesario para el cultivo de la hoja, que en general son pequeñas parcelas de 3 a 5 hectáreas. Este hecho contradice totalmente el argumento de quienes sostienen que son estos pequeños cultivadores de hoja de coca los mayores destructores de la selva, la flora y la fauna. Por el contrario lo que ha impedido que el deterioro del entorno y del medio ambiente sea mayor es precisamente la existencia de ésta mercancía, que aunque significa el 85% y en algunos casos el 90% de las economías de estos departamentos, el gobierno colombiano y las autoridades norteamericanas la siguen llamando « cultivos ilicitos ». Es innegable que la producción de agricultura tradicional y ganadería extensiva, que exige talar grandes cantidades de hectáreas hubiera provocado en estos departamentos una mayor destrucción de la flora y la fauna y un mayor daño ecologico. CULTIVA LA GUERRILLA COCA ? LA TRAFICA ? LA COMERCIA ? LA PROCESA ? CUIDA LABORATORIOS? COBRA IMPUESTO ? La relación económica que la guerrilla tiene con la población rural en general, y en particular con los propietarios rurales en estos departamentos es la misma que existe en el resto del país, donde la producción es ganadera, de agro-industria, o minera, la diferencia es que en éstos departamentos de cultivo de coca el impuesto lo cobra la guerrilla sobre este producto. Es natural, también, que se produzcan enfrentamientos entre la guerrilla y el ejército o la policía antinarcóticos en operaciones antidroga, pues sería ilógico exigirle a la guerrilla que ante el encuentro casual o programado con las fuerzas de seguridad del estado por tierra, agua o aire permanezca con los brazos cruzados cuando precisamente todas las fuerzas de seguridad del estado son su objetivo militar. Pero la tesis, largamente acuñada, de que la guerrilla cultiva, procesa, trafica y cuida laboratorios de coca no es más que una invención del estado colombiano y del departamento de estado norteamericano para justificar con la cuña de narco-guerrilla una intervención militar de los Estados Unidos en Colombia. Pues según ésta peligrosa tesis , para acabar con el cultivo de la hoja de coca y con el flagelo de la droga hay que acabar primero con la guerrilla. LA REFORMA AGRARIA INTEGRAL UNICA ALTERNATIVA A LOS CULTIVOS DE COCA. La violencia política histórica en el país, la
gran concentración sobre la tierra, la falta de una profunda reforma
agraria con créditos, semillas, vías de penetración
y de mercadeo para sus productos fue terreno abonado para el surgimiento
y desarrollo de los grandes cultivos de la hoja de coca.
Según estudios del investigador Alejandro Reyez, para 1995 los
narcotraficantes habían comprado fincas en 409 municipios del país,
que representan el 42% de los municipios colombianos. Para 1997, la concentración
de la tierra en manos de los narcotraficantes, ascendía a 4 millones
de hectáreas, algo así como el 10% del área mas productiva
del territorio nacional.
En este mismo periodo los cultivos ilicitos aumentaron en un 222% en los últimos 4 años. El área cultivada se ha incrementado en forma sostenida hasta superar las 100.000 hectáreas en 1998, aunque el programa PLANTE (programa gubernamental de erradicación de los cultivos de hoja de coca) sólo reconoce la existencia de 65.000 hectáreas dedicadas al cultivo, a la que estarían vinculadas directamente 30.000 familias he indirectamente 270.000 familias. Ciertamente, tanto los datos oficiales del gobierno Colombiano, como los del gobierno Norteamericano son insuficientes he inexactos para medir la dimensión del fenómeno de la droga en Colombia. Son 17 los departamentos (de los 32 que tiene el país) que tienen cultivos de hoja de coca , con una superficie de 808.622 Kilómetros cuadrados, de los 1.140.000 kilómetros cuadrados que tiene el país, y la población aproximada de estos departamentos es de 7.552.604 habitantes. (Colombia tiene 40 millones de habitantes.) GOBIERNO CONOCIA LOS CULTIVOS DE COCA El gobierno colombiano tuvo conocimiento del nacimiento y desarrollo de los grandes cultivos de la hoja de coca, pero guardó silencio cómplice, ante el hecho cierto de que durante muchos años el estado se vio libre de las presiones de ésta numerosa población de campesinos en sus movilizaciones, protestas y reclamos ante el total abandono de los departamentos del sur. Es el único producto que le compran en su parcela con un buen precio de sustentación (si se le compara con los productos de la agricultura tradicional), y para el cual no necesita depender del estado en créditos, vías de penetración y comercialización. Pero, además, los presupuestos y las economías, así como la solución de las necesidades más urgentes de educación, salud, pago de nómina de funcionarios y toda la vida económica de varios de estos departamentos dependía (y depende ahora) del cultivo de la hoja de coca. El problema sale a flote fundamentalmente con el comienzo de las fumigaciones y la política de erradicación orientada y presionada por el gobierno norteamericano. Entonces los campesinos son acusados de narcotraficantes, aunque nunca hayan conocido a los grandes capos de los carteles, ya que el campesino se limita al cultivo en pequeña escala y vende la hoja a un intermediario, a un precio irrisorio, (aunque mucho mayor que cualquier producto de la agricultura tradicional) si se le compara con las enormes ganancias de los grandes narcotraficantes, cuyos carteles reciben anualmente 6 billones de dólares producto del lavado de sus activos. A los campesinos se les tildó, además de auxiliadores
de la guerrilla y de delincuentes dándole al problema un tratamiento
militar.
UN ACERCAMIENTO A LA SOLUCION DEL PROBLEMA DE LA DROGA . Un acercamiento a la solución del problema de la droga tiene
que ser un esfuerzo serio y mancomunado de los países productores
y consumidores, que busque dar una solución social y económica
al flagelo, atacando el origen y las causas que lo generaron, más
que sus efectos, este debe ser un proceso largo y persistente desechando,
a la vez , la vía represiva y militar.
Igualmente se hace necesario un ambicioso plan de sustitución de cultivos, que primero que todo , debe tener garantizado su financiamiento y la participación consciente y decidida de las comunidades rurales hoy inmensas en el cultivo de la hoja de coca, y de la totalidad de los habitantes de estos departamentos. Esto implica, igualmente, un plan global de desarrollo alternativo en estas regiones, donde la erradicación (que es totalmente opuesta a la sustitución ), la represión y la fumigación no pueden hacer parte del plan. Los paises consumidores tendrían que decretar emergencias de salud para los enfermos adictos, pero además, tendrían que desarrollar medidas para tratamientos de reinserción social y económica de muchos narcodependientes, acompañadas de profundas reformas en la política educativa y de formación de los jóvenes. Igualmente una seria política de control en la venta de materias primas necesarias para el procesamiento de cocaína, así como serios controles en el sistema financiero, bancario y de lavado de activos. Igualmente estos países deben comprometerse decididamente con las grandes inversiones financieras necesarias para los planes de sustitución en los países productores. LA DOBLE MORAL DE EE.UU. SOBRE EL NARCOTRAFICO. La doble moral de Estados Unidos salta a la vista.
Acaso no fueron los gobiernos de Estados Unidos quienes comenzaron a estimular el consumo de las drogas en sus soldados distribuidos en invasiones en todo el mundo?, pero principalmente en el Vietnam, con el fin de que pudieran soportar allí el infierno en el que se les convirtió esa guerra, pero a la vez, para que drogados cometieran los crímenes mas atroces, en nombre de la libertad, de la democracia, y de lo que el gobierno de los estados unidos llama «nuestra seguridad nacional». Que no es otra cosa que el sometimiento, el saqueo y la esclavitud de los pueblos del mundo. Con que autoridad moral y política se erige Estados Unidos en
el guardián mundial de la lucha contra las drogas cuando estadística
recientes de consumo en los jóvenes adolescentes de ese país
muestran un incremento en el consumo del orden del 52% entre l992 y 1995.
MULTINACIONALES EN EL NEGOCIO DEL NARCOTRAFICO. Es indudable el desinterés de las autoridades norteamericanas por investigar las ganancias anuales de las multinacionales (la mayoría de ellas norteamericanas) de fertilizantes, insecticidas, herbicidas, acido sulfúrico, bicarbonato de sodio, thiner, acetona, gasolina, a.c.p.m. petróleo, kerosene, cemento. Productos todos ellos materias primas para el procesamiento de cocaína. Tampoco se ha investigado las ganancias multimillonarias de la industria armamentista norteamericana que recibe anualmente miles de millones de dólares producto de la venta de armas a grupos para-militares y narcotraficantes colombianos. LO QUE REALMENTE LE PREOCUPA A LOS EE.UU.. No es el problema del narcotrafico lo que le preocupa a Estados Unidos sobre Colombia, ni lo que se ha convertido en un problema de « seguridad nacional » para el estado norteamericano, de hecho nunca lo ha sido, la droga es solo un pretexto, el mas oportuno para la intervención militar en Colombia. Son otros hechos a nivel internacional y nacional los que han llevado al departamento de estado a adoptar esta actitud de amo del gran garrote ; uno es el hecho de tener que entregar el canal de Panamá a finales de este año, lugar desde el cual sus tropas militares ocupaban países en cuestión de minutos por su proximidad al área , derrocaban gobiernos que no les eran afectos y que por tal razón se convertían para ellos en un problema de « seguridad nacional » En el caso colombiano, es el avance del movimiento popular, es el avance
del movimiento revolucionario con su vocación de toma de poder,
en el cual las FARC-EP se destaca como importante fuerza protagonica con
sus últimas ofensivas militares de carácter claramente estratégico,
éste proceso, como es obvio, se opone a todo lo que ha sido la dependencia
total de Colombia en el terreno militar, político, económico
y tecnológico de la potencia del norte.
FUENTES CONSULTADAS : Guaviare Puente a la Amazonia. Luis Eduardo Acosta. El Tiempo 990208 . R.C.N. 990530. R.C.N. 990511. El Espectador Octubre 7 de 1999. Revista Semana Ed. 888 Mayo 10 de 1999. |